Creemos en

La Biblia:
Es el único libro inspirado por Dios. Antiguo y Nuevo Testamento. No contiene errores en los escritos originales, Hebreo, Arameo y Griego. Es nuestra guía suprema de la vida. II Tim. 3:16, 17; II Pe 1:21.
Dios:
Eternamente existente en tres personas Padre, Hijo y Espíritu Santo. Deut. 6:4; Jn 15:26; Mt. 3:16, 17; 28:29; II Cor. 113:14. Es Creador, Gen 1:1; Omnisiente, Sal. 139:1-6; Santo, I Pd 1:16 Justo, Sal 89:14 Amor, Jn 4:8 Misericordioso, II Cor 1:3 Verdad Rom 3:4 Omnipotente Gen 1:17 Eterno Deut. 33:27 Inmutable I Sam 15:29 Omnipresente Sal 139:7-10 Soberano I Sam 2:6-8.
Jesucristo:
Fue engendrado por el Espíritu Santo, nació de la virgen María y  es el Verdadero Dios y Verdadero Hombre. Mt. 1:18-20; Lc. 1:35 Jn 1:1-14: I Tim 3:16. 
Es el único mediador entre Dios y el ser humano I Tim 2:5. Su muerte en la cruz, sus sufrimientos, el derramamiento de su sangre, su resurrección corporal y su ascensión al cielo fueron indispensables, pues así provee la resurrección a todo ser humano y es salvador para todos los que creen. Ahora esta en el cielo como único intercesor y abogado de los creyentes. Jn 3:16; Rom 8:34; I Cor 15:3-6; I Pd 3:18; Heb 7:25.
El Espíritu Santo:
Es una persona (no una influencia) de la Trinidad que regenera siempre, sella y mora en cada creyente que ha reconocido a Jesús como Salvador personal.  Ef 4:30; Rom 8:9. Reviste de poder para servir a Dios y al prójimo y vivir victoriosamente cuando se cumple con los requerimientos bíblicos de sumisión y completa dependencia de Él. Jn 14:16; Gál 5:16, 22 y 23.
El Ser Humano:
Fue creado por acto directo de Dios a su imagen y semejanza; que pecó y por lo tanto incurrió no solamente en la muerte física, sino en muerte espiritual, la cual es separación de Dios; y que todos los seres humanos nacen con una naturaleza pecaminosa. Rom 3:23; 5:12; 6:23; Gal. 5:17-21.
La Salvación:
Todo ser humano que cree en Jesucristo y por la fe le recibe como salvador, aparte de cualquier obra humana, nace de nuevo y llega a hacer así, Hijo de Dios, salvo por la eternidad. Rom 8:1; Jn 3:15; 16:36. Tiene el poder del Espíritu Santo para vivir una vida de victoria constante sobre el pecado. Rom 8:37. La salvación No se pierde pues es obra divina. Jn 10:28, Rom 8:29, 30.
La Resurrección:
Los justos que confiaron solo en Cristo para su salvación resucitarán para felicidad eterna y los que la rechazan recibirán castigo eterno. I Cor 15; II Cor 5:1-8; Sal 9:17; Apoc 20:11-15.
El Arrebatamiento:
Los Creyentes que componen la iglesia serán arrebatados de este mundo en un instante I Cor 15:51-54, cuando Cristo venga en las nubes, eventos que serán antes de la tribulación Jn 14:3, I Tes 4:15-17; Fil 3:20,21.
La Segunda Venida:
Al finalizar la gran tribulación, el Señor Jesucristo vendrá por segunda vez a esta tierra para establecer su reino mesiánico. Hch 1:11; Apoc 19:11-16.
El Bautismo:
Es una ordenanza de nuestro Señor Jesucristo Mt 28:19; testimonio público de que hemos confiado en Cristo y nos hemos identificado con su muerte, sepultura y resurrección Rom 6:3-6, Es el simbolismo inicial para la admisión a la iglesia visible Hch 2:14,42. No es un medio ni un complemento para la salvación Jn 22:19; Hch 16:31; Rom 10:9,10.
La Cena del Señor:
Es una ordenanza de nuestro Señor Jesucristo Mt 26:27; I Cor 11:23, 24 y una provisión de pan y vino que representa el cuerpo y la sangre de Jesús Lc 22:19,20; Mc 14:20-26. Se hace en memoria de Él, para anunciar su segunda venida. I Cor 11:24-26.
La Iglesia:
Fundada por Cristo y cuyo principio fue el día de pentecostés Mt 5:13-16, Representa el propósito especial de Dios en la presente época I Cor 12:13, Ef 1.22, 23, 5:27; Hch 2:41. Esta formando por personas que por fe han recibido a Jesucristo y tienen la seguridad que sus pecados han sido perdonados y que viviran con Él en la eternidad.
La Iglesia y su Misión:
La Iglesia es el Cuerpo de Cristo, y se le ha dado el derecho divino del cumplimiento de la gran comisión. El propósito de Dios es buscar y salvar a los perdidos, ser adorado por el hombre regenerado y formar un cuerpo de creyentes en conformidad a la imagen de su Hijo. Las razones principales de la existencia de la Iglesia son: a) Formar verdaderos testigos: Ser una embajada de Dios para la evangelización del mundo: b) Formar verdaderos adoradores: la formación de un cuerpo en la cual el hombre pueda adorar a Dios; c) Formar verdaderos discípulos: Ser el canal del propósito de Dios para formar un cuerpo de santos perfeccionados en la imagen de su Hijo.
El Gobierno Humano:
Dios ha establecido el poder civil para definir y hacer que se cumplan los derechos y deberes de los seres humanos entre sí. Por esa razón, como hijos de Dios respetamos y cumplimos las disposiciones de las autoridades en todo aquello que no contradiga la enseñanza de las Sagradas Escrituras, ni coaccione o force la conciencia. Hch 4:19; Rom 13:7; I Tim 2:1-4.
Los Galardones:
Después que los muertos en Cristo hayan resucitado y los creyentes vivos hayan sido transformados, se llevará a cabo el Tribunal de Cristo para recompensar el trabajo que cada creyente efectuó en su vida sobre la tierra para la gloria de Dios. Cristo en persona será el Juez. Mt 10:24; I Cor 3:12-15; Rom 14:10; II Cor 5:10; Apoc 22:12.